Cuando un producto cambia de precio varias veces, es fácil perder contexto. El equipo no sabe cuál fue el último valor, el cliente compara con una cotización anterior y el margen puede quedar desactualizado.
Guardar historial permite explicar decisiones y evitar ventas mal cobradas.
El precio actual importa, pero el historial explica por qué cambió.
Registra cada cambio importante
No hace falta complicarlo: fecha, precio anterior, precio nuevo, motivo y responsable. Esa información alcanza para resolver la mayoría de dudas.
- Costo: si cambió el proveedor o el valor de compra.
- Precio: valor anterior y nuevo.
- Motivo: aumento, promoción, liquidación o ajuste.
- Vigencia: desde cuándo aplica.
Evita listas paralelas
Si cada vendedor guarda su propia lista, aparecen diferencias. Un historial centralizado ayuda a que todos vendan con la misma referencia.
Conclusion
El historial de precios mejora orden, confianza y margen. Con Zaleasy puedes trabajar con información comercial más clara y actualizada.
