En un local, la ubicación de cada producto influye en lo que el cliente descubre, compara y finalmente compra. Observar el recorrido real permite tomar decisiones con menos intuición y más criterio.
El mejor producto no ayuda si queda fuera del camino natural del cliente.
Observa antes de mover
Registra por unos días cuáles son las zonas más visitadas, dónde se detienen los clientes y qué sectores pasan desapercibidos. Luego cambia pocas cosas y compara resultados.
- Entrada: define qué debe verse en los primeros segundos.
- Circulación: evita obstáculos y rincones sin función.
- Productos clave: ubica novedades y complementarios con intención.
- Caja: aprovecha la espera con opciones simples y útiles.
Conclusión
Un recorrido claro mejora la experiencia y puede aumentar el ticket sin presionar al cliente. Mide los cambios con tus ventas diarias y ajusta gradualmente.
